_MG_8836

Manuel Busto

Nació piragüista como el que lo hace rubio o moreno. Recuerda que su primera competición, su primer triunfo, llegó con apenas seis o siete años, pero lleva tan dentro este deporte que no tiene constancia de cuándo se subió por vez primera en una piragua.
Al principio, todo formaba parte de un juego. Pero el juego se volvió atractivo. Se “enganchó” de tal modo a la pala que aprovechaba cualquier momento para emular a los piragüistas que, a diario, veía entrenarse en El Puntal.

Leti.pirag 58Perteneciente a la tercera generación de una familia de palistas, desde su primera infancia fue empapándose del ambiente piragüístico tan arraigado en la Villa que le había visto nacer.

Todos los niños tienen fantásticos sueños.

El de Manuel Busto, que se repetía día tras día, año tras año, no era otro que el de ver grabado su nombre en el puente de Ribadesella al lado de los más grandes.

Su abuelo, y los hermanos de éste no lo habían conseguido, pero quizás él pudiera ser algún día el indiscutible vencedor del “Descenso Internacional del Sella”.

Lo que comenzó siendo un juego en el “Calieru” fue poco a poco convirtiéndose en lo que unos años más tarde sería su vocación: “El Piragüismo”.

En los comienzos sus objetivos giraban entorno a las competiciones de ríos y distancias largas.

A partir de la categoría junior, cuando entra a formar parte del Equipo Nacional, empieza a competir en regatas de velocidad (distancias cortas).

Como miembro de este equipo, y una vez participado en varias Regatas Internacionales, se da cuenta de sus posibilidades y aspira ya a participar en unos juegos olímpicos, lo que consigue en los juegos de “Atlanta 96″.

Lejos queda ya la tranquilidad y la diversión de el “Calieru”. Las largas concentraciones, bien con el Equipo Nacional, bien con el Equipo Autonómico, hacen que tenga que vivir la mayor parte del año alejado de su familia.

Los entrenamientos que exige la alta competición no le dejan apenas tiempo para sus amigos de siempre, los cuales le apoyan y admiran incondicionalmente.

Pero todo el sacrificio se ve recompensado por los triunfos, la amistad de los compañeros de equipo y los viajes, que te brindan la oportunidad de conocer hermosos lugares.

También se viven sinsabores, los cuales te hacen aprender y ser más fuerte.

El resto ya es conocido por casi todos, su sueño se ha hecho relidad, “Vencedor individual del Sella, Campeón de España, de Europa y del Mundo”.